Neuropsicología

Según la American Psychological Association (APA), la neuropsicología es la especialidad de la psicología que aplica los principios de la evaluación e intervención basados en el estudio científico de la conducta humana relacionada con el funcionamiento normal y anormal del sistema nervioso central.

Es decir, estudia las bases neuroanatómicas en relación a los procesos mentales superiores como: la atención, la memoria, el lenguaje, la percepción, las praxis, las funciones ejecutivas y la emoción; y todo unido, nos hace ser quien somos y como nos enfrontamos al mundo en relación individuo-contexto.

Por ese motivo, el/la neuropsicólogo/a realiza una evaluación exhaustiva de las capacidades cognitivas y sus componentes con el objetivo de saber qué aspectos concretos están fallando y cuáles están preservados.

Poder plantear un programa de rehabilitación o estimulación y trabajar para la mejora de aquellos aspectos alterados o que no se han desarrollado dentro de lo que se espera para la edad.

Los/las neuropsicólogos/gas trabajan con personas de todas las edades, y que sufren diferentes afecciones:

Daño cerebral adquirido (DCA)

El daño cerebral adquirido es una lesión de las células del cerebro que se produce después del nacimiento. Las DCA más comunas son:

  • Traumatismos craneoencefálicos (TCE).
  • Accidentes cerebrovasculares (ACV).
  • Tumores cerebrales.
  • Anoxia cerebral.
  • Infecciones.

Enfermedades neurodegenerativas

Su causa es la muerte progresiva de neuronas en diferentes regiones del sistema nervioso. Algunas de las más importantes son:

  • Esclerosis múltiple.
  • Enfermedad de Alzheimer.
  • Enfermedad de Parkinson.
  • Enfermedad de Huntington.

Trastornos del neurodesarrollo

El cerebro del/la niño/a no es una réplica del cerebro del adulto en miniatura, sino que es un cerebro en continuo desarrollo, que se necesita conocer para comprender los déficits que pueden aparecer por un desarrollo anormal del cerebro o a causa de daños en el mismo en edades tempranas.

Dependiendo del momento en el cual se producen estas anormalidades o daños (durante el embarazo, en el periodo perinatal o en el transcurso de la infancia), sus repercusiones variaran.

Algunos de los trastornos incluidos en esta clasificación, se pueden solucionar completamente mediante una intervención adecuada.

Unos otros son crónicos, pero en este caso también es fundamental una correcta intervención, ya que es posible mitigar en mayor o menor grado y, en algunos casos, hasta eliminar las consecuencias negativas o síntomas producidos por el trastorno en cuestión.

  • Trastorno de atención con hiperactividad (TDAH)
  • Trastornos específicos del aprendizaje
  • Trastorno de lectura (dislexia)
  • Trastorno de la expresión escrita (disgrafía)
  • Trastorno del cálculo (discalculia)
  • Trastorno del aprendizaje no verbal (TANV)
  • Trastornos de la comunicación
  • Trastornos del espectro autista (TEA)
  • Discapacidad intelectual

Podemos ayudarte

Nuestro principal objetivo es dar soluciones a las dificultades que cada niño pueda presentar a lo largo de su desarrollo.

Envejecimiento normal

El envejecimiento es la parte integrante y natural de la vida, pero no todos pasan por este proceso de la misma forma. La deterioración cognitiva causada por la edad se debe a los cambios que se producen en el cerebro sano al envejecer.

Algunos de los principales déficits observados en la vejez afectan al procesamiento de la información, al aprendizaje y recuperación de la información (memoria), a la solución de problemas y en la rapidez de la respuesta.

Se ha demostrado que la deterioración se ralentiza y los déficits son más leves si los sujetos han vivido en medios enriquidos y si continúan estimulando sus capacidades mediante prácticas y ejercicios de estimulación cognitiva.


En éste sentido se interviene para mantener un envejecimiento activo, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas mayores, a través de la realización de actividades y ejercicios que trabajan diferentes aspectos cognitivos, para que la persona conserve sus habilidades, competencias y autonomía durante más tiempo.

Áreas de intervención de la neuropsicología: rehabilitación y estimulación cognitiva.

La rehabilitación neuropsicológica es cualquier estrategia de intervención que tenga como objetivo permitir a los pacientes y a sus familiares, reducir las alteraciones cognitivas y conductuales, manejar estas dificultades y reducir su impacto en la vida cotidiana.

Cuando el paciente sufre una enfermedad neurodegenerativa, ya que el proceso de ésta es inevitable, el objetivo que se marca des de la intervención es ralentizar la deterioración cognitiva y funcional, denominándose estimulación cognitiva.

Las 4 áreas de intervención son:

Área cognitiva

El objetivo es intervenir sobre el rendimiento de las funciones cognitivas. La Neuropsicología interviene en el área cognitiva de dos maneras funamentales:

  • Restauración: el objetivo es que el cerebro y las funciones cognitivas vuelvan a tener el rendimiento previo.
  • Compensación: cuando la posibilidad de restaurar las funciones cognitivas alteradas es limitada, el objetivo es que la persona pueda realizar o reaprender a hacer unas ciertas actividades cotidianas, a través de otros procesos cognitivos que no están alterados, mediante la utilización de estrategias compensatorias.

Área emocional y conductual

En algunas ocasiones, la lesión cerebral afecta a las áreas y estructuras del cerebro encargadas de la gestión de las emociones y los propios comportamientos. La persona puede presentar dificultades para gestionar la ira, tolerar la frustración, controlar los impulsos, tomar decisiones o afrontar situaciones nuevas, entre otras.

Por otro lado, las dificultades que percibe la persona a nivel cognitivo y el empeoramiento en su rendimiento puede desencadenar trastornos de ansiedad y bajo estado de ánimo, que interfiere en gran parte en su día a día y en la eficacia del tratamiento.

Una parte importante del plan de intervención, irá dirigido al tratamiento de estas alteraciones emocionales y conductuales, para que la persona afectada pueda adaptarse a sus dificultades y mantenerse motivada para mejorar, facilitando su bienestar emocional.

Las actividades de la vida diaria (AVD)

También llamadas “áreas de ocupación”, comprenden todas aquellas actividades de la vida cotidiana que tienen un valor y significado concreto para una persona y, además, un propósito.

Las ocupaciones son centrales en la identidad y capacidades de una persona e influyen en la manera en que uno usa el tiempo y toma decisiones.

Área familiar

Las consecuencias de las alteraciones cognitivas, conductuales y emocionales independientemente de la causa, no solo las sufre la persona afectada, sino también los familiares y seres queridos más próximos, que en muchas ocasiones asumen la responsabilidad de la atención, soporte y cuidado de la persona.

Éste rol de cuidador o cuidadora desencadena con frecuencia patologías o dificultades psicológicas, apareciendo con frecuencia sintomatología ansiosa y emociones como la tristeza, la apatía, la preocupación la frustración y enfado, que en ciertos momentos resultan complicadas de gestionar.

El trabajo con los familiares será otra parte clave para la intervención, con el objetivo de que no descuiden su salud física y mental, y aborden las dificultades de su familiar de la manera más eficaz posible.